{"id":13582,"date":"2026-09-06T11:00:00","date_gmt":"2026-09-06T19:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/?p=13582"},"modified":"2026-09-09T05:17:37","modified_gmt":"2026-09-09T13:17:37","slug":"el-cinturon-de-la-verdad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/06\/el-cinturon-de-la-verdad-2\/","title":{"rendered":"El Cintur\u00f3n de la Verdad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Serm\u00f3n predicado en Efesios 6:14 por el Reverendo W. Reid Hankins durante el servicio de adoraci\u00f3n en la Iglesia Presbiteriana de la Trinidad en 06\/09\/26 en Petaluma, CA.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<h2 id=\"sermon\" class=\"wp-block-heading\">Serm\u00f3n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Reverendo W. Reid Hankins, M.Div.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy seguimos considerando sobre c\u00f3mo luchar con la fuerza de Cristo en esta batalla espiritual en la que estamos. La semana pasada, reflexionamos sobre lo importante que es la verdad para combatir a Satan\u00e1s y a todo esp\u00edritu maligno. Hoy consideramos que la importancia de la justicia es nuestra coraza de defensa contra Satan\u00e1s y sus muchas tentaciones y acusaciones. Podemos definir la justicia como aquello que se ajusta a los est\u00e1ndares morales de Dios. Cuando transgredimos esos est\u00e1ndares, a esto se llama pecado. Todo pecado es injusticia, 1 Juan 5:17. Mientras que la semana pasada dijimos que hay una guerra contra la verdad, esta semana podemos decir que hay una guerra contra la moralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que abordaremos el pasaje en tres puntos. Primero, consideraremos los peligros de la injusticia. Segundo, consideraremos la protecci\u00f3n de la justicia. Tercero, proclamaremos a Cristo como nuestra justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenzamos entonces considerando los peligros de la injusticia. Empieza pensando en c\u00f3mo ese peligro nos llega de nuestro enemigo, Satan\u00e1s. Estas diferentes piezas de la armadura del evangelio est\u00e1n destinadas a contrastar qui\u00e9n es Satan\u00e1s y qu\u00e9 intenta hacer en esta guerra espiritual. Est\u00e1 muy claro en las Escrituras que Satan\u00e1s es malvado, enemigo de toda justicia (cf. Hechos 13:10). Su car\u00e1cter es la definici\u00f3n misma de injusticia, ya que Juan 8 lo describe como asesino y mentiroso desde el principio. Del mismo modo, 1 Juan 3:7 dice que el diablo ha estado pecando desde el principio. Por eso Satan\u00e1s se opone especialmente al pueblo de Dios. Como Satan\u00e1s aparece como un drag\u00f3n en Apocalipsis 12:17, dice, el drag\u00f3n hace la guerra contra aquellos &#8220;que guardan los mandamientos de Dios y que se aferran al testimonio de Jes\u00fas.&#8221; Satan\u00e1s no solo es injusto, sino que odia a quienes buscan vivir con justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Satan\u00e1s quiere que todos vivamos en la injusticia. En 1 Tesalonicenses 3:5, el diablo es descrito como el &#8220;tentador&#8221;. Satan\u00e1s tent\u00f3 a Eva en el jard\u00edn en G\u00e9nesis 3. Satan\u00e1s tent\u00f3 al rey David a un censo injusto en 1 Cr\u00f3nicas 21. El diablo tent\u00f3 a Jes\u00fas en el desierto. Fue la tentaci\u00f3n de Satan\u00e1s a Judas Iscariote por lo que traicion\u00f3 a Jes\u00fas. Fue Satan\u00e1s quien llen\u00f3 el coraz\u00f3n de Anan\u00edas para mentir al Esp\u00edritu Santo en Hechos 5. Esta es una forma en que nuestro enemigo nos ataca a quienes buscamos seguir a Jes\u00fas, intenta que vivamos una vida injusta. En Efesios 4:26, vimos c\u00f3mo Satan\u00e1s buscar\u00eda cualquier oportunidad para hacerte pecar. \u00c9l trata de hacer que nuestros pensamientos, palabras y acciones se vean empa\u00f1ados con pecado. Debemos estar alerta contra las tentaciones de Satan\u00e1s y de todo esp\u00edritu maligno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, fueron las tentaciones del diablo las que sumergieron a toda la humanidad en nuestra naturaleza ca\u00edda. Desde el momento en que nuestros primeros padres eligieron la injusticia sobre la justicia, todos nos volvimos pecadores. La doctrina del pecado original dice que todos nacemos en el pecado, espiritualmente muertos desde el nacimiento. Deseamos lo que no deber\u00edamos. Hacemos lo que es correcto a nuestros propios ojos. No reconocemos a Dios como Se\u00f1or como deber\u00edamos. Decimos lo que no deber\u00edamos. Como dice Romanos 3:23, &#8220;Todos han pecado y han quedado cortos de la gloria de Dios.&#8221; Incluso despu\u00e9s de haber nacido de nuevo, el cristiano sigue luchando con el viejo hombre con esa naturaleza pecadora ca\u00edda que a\u00fan lucha contra la nueva creaci\u00f3n dentro de nosotros. Al pensar hoy en la guerra espiritual en el contexto de la justicia, demos cuenta de que nuestro enemigo no es solo el diablo y sus demonios. S\u00ed, podemos culpar al diablo en parte por las tentaciones que nos trae. Pero, en \u00faltima instancia, los humanos hemos elegido renunciar a la justicia cuando sabemos que no es as\u00ed. La Biblia dice que no tenemos excusa. Aunque queramos culpar al diablo, reconozcamos todos nuestra propia responsabilidad cuando se trata del pecado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comprendamos que la injusticia tiene consecuencias. En esta vida, podemos ser castigados por el gobierno civil si hacemos cosas malas. Como dice 1 Pedro 2:13, el gobierno tiene el poder de castigar a quienes hacen el mal. Del mismo modo, el pecado puede arruinar nuestras relaciones. Por ejemplo, si mientes a un amigo, da\u00f1ar\u00e1s esa relaci\u00f3n. El pecado puede meterte en problemas en el trabajo. Por ejemplo, puedes perder tu trabajo si est\u00e1s robando a la empresa. El pecado tambi\u00e9n puede causarte da\u00f1o directo. Una vida de embriaguez da\u00f1ar\u00e1 f\u00edsicamente tu salud, por ejemplo. Todos estos, y m\u00e1s, son ejemplos de c\u00f3mo nuestra injusticia tiene consecuencias. Pero la consecuencia a\u00fan mayor es lo que traer\u00e1 el Juez Todopoderoso de toda la tierra. El pecado no tratado trae muerte y, en \u00faltima instancia, condenaci\u00f3n. Recuerda c\u00f3mo termina Eclesiast\u00e9s, con un llamado a la justicia porque Dios har\u00e1 que toda acci\u00f3n se convierta en juicio. Apocalipsis 20 describe c\u00f3mo las personas ser\u00e1n juzgadas al final seg\u00fan lo que han hecho, y que cualquiera cuyo nombre no haya sido encontrado en el libro de la vida ser\u00e1 arrojado al lago de fuego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que, en este primer punto, les he tra\u00eddo una breve palabra sobre los peligros de la injusticia. La injusticia trae consecuencias tanto en esta vida como en la siguiente. Nuestros enemigos querr\u00edan que cay\u00e9ramos en estos muchos peligros. Pasemos ahora a considerar la protecci\u00f3n de la rectitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pablo describe esta protecci\u00f3n de la rectitud como una coraza. En t\u00e9rminos generales, es una pieza de armadura que cubre la parte delantera y trasera del torso, con la parte delantera y trasera normalmente conectadas con broches. Curiosamente, la palabra griega para esta armadura es thorax, que finalmente llega al espa\u00f1ol como la palabra usada para describir esta zona de nuestro cuerpo, el t\u00f3rax. (Quiz\u00e1 eso te ayude a recordar esta palabra griega.) Debemos reconocer que esta pieza de armadura es una pieza defensiva, especialmente protegiendo el coraz\u00f3n y otros \u00f3rganos vitales de nuestro cuerpo. Podemos sobrevivir a una herida superficial en una zona menos sensible del cuerpo. Pero si te golpean en esta zona, puede ser mortal. Te lo recuerda cuando vas a hacer una radiograf\u00eda en el dentista y cubren esa parte del cuerpo con ese delantal protector de plomo. Pablo luego habla de c\u00f3mo una coraza hecha de rectitud puede ser una defensa vital para nuestras almas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestro primer punto, describimos un poco qu\u00e9 era la injusticia. Pensemos entonces, en contraste, en qu\u00e9 implica la justicia. Ya dijimos que es aquello que se ajusta a los est\u00e1ndares de Dios. Llamamos a esos est\u00e1ndares la ley moral. La ley moral de Dios se ha revelado a lo largo de la Biblia de diferentes maneras. Un resumen son los Diez Mandamientos. Otro resumen se encuentra en lo que Jes\u00fas describi\u00f3 como los dos mandamientos m\u00e1s grandes. Primero, Jes\u00fas dijo que ames al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, alma, mente y fuerza. Segundo, Jes\u00fas dijo que ames al pr\u00f3jimo como a ti mismo. As\u00ed que ese resumen explica la ley moral de Dios en t\u00e9rminos de amor. Debemos amar a Dios y debemos amar al pr\u00f3jimo. Al pensar en esta coraza de justicia, tenemos una buena raz\u00f3n para hablar de esta justicia en t\u00e9rminos de amor. Pablo tiene una descripci\u00f3n mucho m\u00e1s breve de esta armadura espiritual en 1 Tesalonicenses 5:8 y all\u00ed describe alternativamente la coraza como compuesta de amor. Pero si entendemos que la rectitud puede definirse en t\u00e9rminos de amor, nos damos cuenta de que la coraza tiene una descripci\u00f3n similar en ambos pasajes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Piensa conmigo m\u00e1s en esta justicia definida en t\u00e9rminos de amor. Empieza por amar a Dios. Amamos a Dios cuando reconocemos que \u00c9l, y solo \u00c9l, es el \u00fanico Dios verdadero. Amamos a Dios cuando no tenemos otros dioses en nuestra vida. Eso significa que amamos a Dios cuando no participamos en una religi\u00f3n falsa, pero tambi\u00e9n cuando no creamos algo m\u00e1s que anhelamos tener un \u00eddolo en nuestro coraz\u00f3n. Tambi\u00e9n significa que amamos a Dios cuando lo tratamos como Dios al escucharle y obedecerlo porque es soberano. Del mismo modo, amamos a Dios cuando le adoramos. Le amamos cuando esa adoraci\u00f3n se hace de la manera que \u00c9l manda y no se hace en la locura de nuestra propia imaginaci\u00f3n. Del mismo modo, amamos a Dios cuando no adoramos im\u00e1genes; los humanos podemos sentirnos muy tentados a hacerlo. Amamos a Dios cuando honramos y respetamos mucho su nombre. Cuando tratamos su nombre y todos sus atributos como santos, apartados, trascendentes y distintos. Por eso amamos a Dios cuando no invocamos su nombre en vano de alguna manera despreocupada. Amamos a Dios cuando priorizamos el D\u00eda del Se\u00f1or, reservando un d\u00eda de cada siete para la adoraci\u00f3n y el santo descanso. De manera similar, amamos a Dios cuando le damos alegremente a trav\u00e9s de dones al ministerio de su iglesia. Reservar un d\u00eda para la adoraci\u00f3n y el descanso, as\u00ed como para dar, muestra nuestro amor por \u00c9l m\u00e1s que por nosotros mismos, cuando priorizamos lo que Dios nos llama a priorizar. El amor por Dios es verdaderamente justicia y si uno realmente ama a Dios plena y completamente, siempre y para siempre, proteger\u00edamos nuestra alma del enemigo que quiere que odiemos a Dios y muramos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que ese amor justo es tambi\u00e9n amar al pr\u00f3jimo. Dios nos hizo a cada uno a su imagen y qu\u00e9 apropiado es que si vamos a amar a Dios, eso se extienda a c\u00f3mo amamos a los que son hechos a su imagen. Primero empezamos a amar al pr\u00f3jimo mientras aprendemos a amar adecuadamente a nuestros padres. Ese amor significa que les honramos y buscamos obedecerles mientras crecemos bajo su crianza. Ese honor contin\u00faa mientras los amamos en su vejez, cuid\u00e1ndoles en sus necesidades. El amor al pr\u00f3jimo contin\u00faa en c\u00f3mo no da\u00f1amos a nuestro pr\u00f3jimo. Le hacemos da\u00f1o cuando le golpeamos f\u00edsicamente. Le hacemos da\u00f1o cuando le agredimos verbalmente. Les hacemos da\u00f1o si robamos su dinero u otras pertenencias. Les hacemos da\u00f1o si les robamos a su c\u00f3nyuge. Les hacemos da\u00f1o si les mentimos sobre ellos a otros. Les hacemos da\u00f1o si traicionamos su confianza. El amor al pr\u00f3jimo incluye no solo lo que decimos o hacemos respecto a nuestro pr\u00f3jimo, sino tambi\u00e9n lo que pensamos o queremos respecto a \u00e9l. Si codiciamos lo que es suyo, si tenemos deseos malignos hacia ellos o pensamos mal de ellos, entonces no los estamos amando. El amor al pr\u00f3jimo busca preservar la vida y el bienestar. El amor al pr\u00f3jimo habla de palabras que se acumulan y son amables que promueven la paz. El amor al pr\u00f3jimo busca protegerles a ellos y sus intereses. El amor al pr\u00f3jimo honra el lecho matrimonial, incluyendo no tener intimidad f\u00edsica con vecinos con los que no est\u00e1s casado. El amor al pr\u00f3jimo dice la verdad, aunque a veces sean verdades duras que tienes que decirles. El amor al pr\u00f3jimo encuentra satisfacci\u00f3n en lugar de una rivalidad pecaminosa que quiere menospreciar a otros para que t\u00fa puedas elevarte. El amor al pr\u00f3jimo es, en efecto, justicia. Si alguien realmente amara al pr\u00f3jimo, proteger\u00eda el alma del enemigo que preferir odiarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mencionamos en nuestro primer punto que las Escrituras llaman a Satan\u00e1s el tentador tambi\u00e9n lo llaman acusador. Este es su golpe 1-2. Te tienta al pecado y luego te acusa de hacerlo. Si en cambio tuvi\u00e9ramos un coraz\u00f3n cubierto de justicia, no nos har\u00eda pecar y por tanto no tendr\u00eda nada de qu\u00e9 acusarnos. As\u00ed es como la justicia puede actuar como una coraza. Pero aqu\u00ed est\u00e1 el gran problema. Recuerda lo que mencionamos en el primer punto. Todos somos pecadores. Nadie es justo, ninguno, Romanos 3:10. \u00bfNos habl\u00f3 Pablo de una pieza de armadura que no podemos ponernos? No. Recuerda c\u00f3mo comenz\u00f3 este pasaje. Sed fuertes en el Se\u00f1or y en la fuerza de su poder. Pablo no te est\u00e1 hablando de esta coraza de justicia para que de alguna manera encuentres la fuerza en ti mismo para finalmente dejar de pecar y empezar a vivir rectamente. No, est\u00e1 diciendo que necesitas encontrar justicia en Cristo. All\u00ed encontraremos la coraza para proteger nuestro alma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos lleva a nuestro tercer punto, considerar a Cristo nuestra justicia. Esta necesidad de Cristo para nuestra justicia se entiende<br>maravillosamente cuando reconocemos que esta coraza de justicia es una referencia a Isa\u00edas 59:17. Ese pasaje describe lo pecador que es el pueblo de Dios. Isa\u00edas 59:12 dice que las transgresiones del pueblo se multiplican y sus pecados dan testimonio en su contra. Isa\u00edas 59:14 dice que la justicia est\u00e1 lejos. Describe a Dios como quien mira este terrible estado de su pueblo y no ve a ning\u00fan humano capaz de salvar al pueblo de toda esta horrible injusticia. Finalmente, el pasaje transmite que Dios baja para salvar a su pueblo. Ah\u00ed habla de Dios que baja con una coraza de justicia, que viene como guerrero divino para luchar contra la injusticia y para alejar a sus elegidos del pecado. Santos, que veamos que Jes\u00fas es el cumplimiento de esta profec\u00eda de Isa\u00edas 59. Dios baja como el guerrero divino en su Hijo, y lleva una coraza de perfecta justicia. Cristo baj\u00f3 para devolver el coraz\u00f3n de su pueblo a s\u00ed mismo, para salvarlos de sus pecados y para hacerlos un pueblo justo y celoso por las buenas obras. Esto es lo que hemos empezado a experimentar si nos hemos vuelto a Jes\u00fas en la fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1 Juan 2:1 dice que Jesucristo es el justo. Apreciemos ese hecho a la luz del tema de hoy. Dios descendi\u00f3 a este mundo en su Hijo como el justo. Recordemos por qu\u00e9 es tan importante que Jes\u00fas, como salvador, sea el justo. En t\u00e9rminos doctrinales, resumimos la justicia de Cristo en lo que se llama la obediencia activa de Cristo y la obediencia pasiva de Cristo. La obediencia activa de Cristo es que \u00c9l sostuvo perfectamente la ley moral de Dios en cada momento desde que descendi\u00f3 a la tierra en la encarnaci\u00f3n. Obedeci\u00f3 cada mandamiento. Nunca transgredi\u00f3 sus prohibiciones y cumpli\u00f3 estos deberes positivos. Jes\u00fas obedeci\u00f3 activamente para cumplir las exigencias de la ley para ser declarado justo. Pero Jes\u00fas tambi\u00e9n obedeci\u00f3 pasivamente. Este es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico, no significa lo que suena en el espa\u00f1ol moderno. Significa que sufri\u00f3 el castigo que la ley moral de Dios dice que los pecadores merecen. Esto culmin\u00f3 especialmente cuando fue colgado y muri\u00f3 en la cruz, el Padre derram\u00f3 su ira sobre Jes\u00fas, experimentando el infierno mientras \u00c9l colgaba all\u00ed muriendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es obvio por qu\u00e9 el justo viv\u00eda esta obediencia activa. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 sufri\u00f3 as\u00ed en su obediencia pasiva, cuando \u00c9l mismo no era pecador? Los cristianos han llegado a conocer la respuesta. Fue por nosotros. Somos pecadores que merecemos este castigo. \u00c9l soport\u00f3 el castigo en nuestro lugar. Pero no fue solo su obediencia pasiva la que fue para nuestra salvaci\u00f3n. Tambi\u00e9n lo fue su obediencia activa. La perfecta justicia de Jes\u00fas se nos cuenta a quienes nos hemos vuelto para creer en \u00c9l. Es el glorioso intercambio. Nuestra injusticia fue imputada a \u00c9l, y su justicia imputada a nosotros. Como guerrero divino, luch\u00f3 contra la injusticia a trav\u00e9s de este gran intercambio. As\u00ed que, 1 Juan 1:9 dice, &#8220;Si confesamos nuestros pecados, \u00c9l es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santos, nuestra salvaci\u00f3n est\u00e1 fundamentalmente arraigada en la justicia de Cristo. Comprendiendo esto, podemos pensar en dos beneficios de la salvaci\u00f3n que se relacionan en con c\u00f3mo Cristo nos da su justicia. Uno, en nuestra justificaci\u00f3n, estamos vestidos de su justicia. Podr\u00edas decir que es como una t\u00fanica, aunque el vers\u00edculo de hoy dice que es como una coraza. Nos protege de cualquier ataque de cualquier enemigo. Satan\u00e1s, el pecado y la muerte no pueden acusarnos a nosotros que estamos protegidos por la justicia de Cristo que se nos imputa. Eso es un beneficio inmediato y eterno en el momento en que nos convertimos en cristianos. Segundo, en nuestra santificaci\u00f3n, la gracia de Dios nos entrena en la justicia de Cristo para empezar a dejar atr\u00e1s el pecado y a vestir la obediencia. Esto es lo que Cristo est\u00e1 haciendo en nuestros corazones como cristianos, haci\u00e9ndonos crecer en la justicia. As\u00ed que, las obras justas forjadas por la gracia que realizamos en esta vida, aunque a\u00fan as\u00ed no se sientan suficientes, tambi\u00e9n son recibidas en Cristo y Satan\u00e1s las odia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iglesia Presbiteriana de la Trinidad, hoy hemos recibido el llamado a ponernos la coraza de la justicia de Cristo. Los comentaristas a menudo debaten si esto tiene que ver con nuestra justificaci\u00f3n o nuestra santificaci\u00f3n. \u00bfSe trata de defender nuestra alma con la justicia de Cristo que nos imputa en nuestra justificaci\u00f3n? \u00bfO se trata de defender nuestra alma con la justicia que Cristo est\u00e1 obrando dentro de nosotros en nuestra santificaci\u00f3n? Creo firmemente que es ambas cosas. Satan\u00e1s nos va a tentar porque no quiere que vivamos rectamente. Pero Cristo en nosotros promueve la justicia en nuestros corazones. Las tentaciones de Satan\u00e1s frente a la obra santificadora de Cristo est\u00e1n en el coraz\u00f3n de nuestro conflicto espiritual. \u00bfBuscar\u00e1s vivir una vida justa mediante el poder que Cristo abundantemente provee? Mientras buscamos cultivar la piedad en nuestras vidas por la gracia de Dios, nos enfrentamos al diablo que se identifica con la anarqu\u00eda. Sin embargo, cuando el enemigo ataca, acus\u00e1ndonos de nuestra falta de justicia personal, debemos defendernos finalmente con un llamado confiado a la justicia de Cristo, nuestra coraza de defensa. Nuestro fundamento \u00faltimo no es que esperemos ser encontrados justos ante los ojos de Dios, sino que el cristiano ya es justo ante los ojos de Dios, \u00a1por lo que Cristo ha hecho por nosotros! Esto responde a las acusaciones de Satan\u00e1s con la certeza de la fe que Dios quiere que conozcamos en Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para concluir, perm\u00edtanme se\u00f1alarles un beneficio m\u00e1s de la justicia de Cristo adem\u00e1s de nuestra justificaci\u00f3n y nuestra santificaci\u00f3n. Tengo en mente lo que llamamos glorificaci\u00f3n. Al final, disfrutaremos de la glorificaci\u00f3n en la \u00e9poca venidera. Entonces, el Esp\u00edritu de Cristo terminar\u00e1 la obra en nuestras almas. La santificaci\u00f3n que est\u00e1 realizando se completar\u00e1 y seremos personas que finalmente vivir\u00e1n perfectamente rectas. Entonces, no pecaremos m\u00e1s. Entonces, guardaremos los est\u00e1ndares morales de Dios para siempre por la eternidad. Como dice 2 Pedro 3:13, &#8220;Seg\u00fan su promesa, esperamos nuevos cielos y una nueva tierra en la que habite la justicia.&#8221; Porque al final, todos estos enemigos de la justicia ser\u00e1n puestos a su fin para siempre. Avancemos cristianos soldados en la fe, sabiendo que la batalla pertenece al Se\u00f1or. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Copyright \u00a9 2026 Rev. W. Reid Hankins, M.Div.<br>Todos los derechos reservados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n predicado en Efesios 6:14 por el Reverendo W. 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