{"id":13629,"date":"2026-09-18T17:38:37","date_gmt":"2026-09-19T01:38:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/?p=13629"},"modified":"2026-09-18T17:38:40","modified_gmt":"2026-09-19T01:38:40","slug":"escudo-de-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/","title":{"rendered":"Escudo de la Fe"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Serm\u00f3n predicado en Efesios 6:16 por el Reverendo W. Reid Hankins durante el servicio de adoraci\u00f3n en la Iglesia Presbiteriana de la Trinidad en 20\/09\/26 en Petaluma, CA.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<h2 id=\"sermon\" class=\"wp-block-heading\">Serm\u00f3n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Reverendo W. Reid Hankins, M.Div.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy seguimos trabajando en este pasaje sobre la guerra espiritual y la armadura de Dios. Hoy llegamos al escudo de la fe. Nuestra fe en Dios y en su Hijo, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, es esencial para nuestra vida cristiana. Nuestro serm\u00f3n nos ayudar\u00e1 a reflexionar sobre la importancia de la fe y c\u00f3mo puede defendernos de los ataques del enemigo. En nuestro primer punto, consideraremos los dardos del enemigo. En nuestro segundo punto, consideraremos c\u00f3mo la fe sirve como escudo. En nuestro tercer punto, consideraremos a Cristo y nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenzamos considerando los dardos del enemigo. Apreciemos la imaginer\u00eda. La referencia a la armadura de Dios de este pasaje ha utilizado el equipo de la guerra f\u00edsica como analog\u00eda para la fuerza espiritual que necesitamos encontrar en Jes\u00fas. Aqu\u00ed, estos dardos se usan de manera similar para describir c\u00f3mo Satan\u00e1s nos ataca. No es que Satan\u00e1s maneje dardos f\u00edsicos, sino que esa es una analog\u00eda de c\u00f3mo son sus ataques.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Perm\u00edtanme decir entonces unas palabras sobre estos dardos. Primero, la palabra aqu\u00ed para dardos es un t\u00e9rmino m\u00e1s general. Aunque a menudo se traduce aqu\u00ed como flechas, la palabra es un t\u00e9rmino gen\u00e9rico para proyectil. As\u00ed que, adem\u00e1s de una flecha, una jabalina tambi\u00e9n era otra arma t\u00edpica que en aquella \u00e9poca pod\u00eda describirse con esta palabra. La descripci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica de este proyectil es que va con fuego. Esto era una mejora com\u00fan en combates militares en aquella \u00e9poca. Estas flechas o jabalinas pod\u00edan sumergirse en la brea y prenderse fuego. Cuando luego se lanzaban contra un enemigo, llevaban consigo una doble amenaza. Pod\u00eda causar heridas al atravesar f\u00edsicamente el objetivo. Tambi\u00e9n pod\u00eda causar mucha destrucci\u00f3n al prender fuego al objetivo. Incluso se sabe que proyectiles con fuego hac\u00edan que el escudo de un soldado se envolviera tanto en llamas que tuviera que dejarlo caer, dej\u00e1ndoles m\u00e1s vulnerables a ataques posteriores. Se\u00f1alemos tambi\u00e9n que tales armas de alcance permiten al atacante desplegar su fuerza destructiva desde una distancia relativa de seguridad. Mucho antes de que explotaran los misiles, proyectiles con fuego eran una amenaza seria para un soldado. Por analog\u00eda, Satan\u00e1s est\u00e1 lanzando implacablemente sus ataques destructivos contra nosotros. Solo con la armadura que Dios nos da con la fuerza que Jes\u00fas tiene podemos resistir sus brutales asaltos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos dardos con fuego seguramente representan cualquiera de los muchos tipos de ataques que Satan\u00e1s y sus demonios malignos podr\u00edan usar contra nosotros. Satan\u00e1s busca usar todas las circunstancias como oportunidad para atacarnos de alguna manera. Considera conmigo los muchos tipos de dardos con fuego que usa, por as\u00ed decirlo. Hace dos semanas dijimos que Satan\u00e1s ataca con mentiras, haci\u00e9ndote dudar de la verdad que hay en Cristo. La semana pasada dijimos que Satan\u00e1s ataca con tentaciones y acusaciones. Satan\u00e1s quiere tentarte para que dejes de vivir una vida de fe que siga a Jes\u00fas y empieces a vivir una vida de maldad vivida para ti mismo. Satan\u00e1s entonces quiere acusarte de tu pecado para hacerte creer que no est\u00e1s salvo en lugar de que creas en Jes\u00fas para la salvaci\u00f3n. Satan\u00e1s tambi\u00e9n ataca con la persecuci\u00f3n, intentando hacerte dudar de si seguir a Cristo merece la pena. Satan\u00e1s fomentar\u00e1 ense\u00f1anzas falsas, intentando hacerte creer en lo que no deber\u00edas creer. Satan\u00e1s intentar\u00e1 avivar tus emociones, cosas como la ira, el miedo y la tristeza, para luego hacerte actuar en pecado, alej\u00e1ndote de la nueva vida de autocontrol que has aprendido en Cristo. Satan\u00e1s buscar\u00e1 seducirte con diversos deseos mundanos y el enga\u00f1o de las riquezas para que pongas tu confianza en el lugar equivocado. Estos y m\u00e1s, son ejemplos de algunas de las circunstancias en las que el enemigo intentar\u00e1 agredirte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al pensar en estos ataques del enemigo, reconozcamos que hay un sentido en que todo esto se reduce a ataques contra nuestra fe. Por ejemplo, Jes\u00fas le dice a Pedro en Lucas 22 que Satan\u00e1s iba a zarandearlo como trigo y que Jes\u00fas orar\u00eda para que la &#8220;fe de Pedro no fracasara&#8221;. Pedro m\u00e1s adelante, en 1 Pedro 5:8-9, describir\u00e1 el ataque de Satan\u00e1s como un le\u00f3n al acecho, buscando devorarnos, para que tengamos que resistirnos a \u00e9l \u201cy nos mantengamos firmes en la fe&#8221;. En otras palabras, ese le\u00f3n diab\u00f3lico quiere devorar nuestra fe. De igual modo, en 1 Tesalonicenses 3, Pablo expresa su preocupaci\u00f3n de que los tessalonicenses pudieran haber sufrido un ataque grave del enemigo, por lo que envi\u00f3 a ellos a Timoteo para preguntar sobre el estado de su fe. All\u00ed, de nuevo, est\u00e1 claro que el ataque de Satan\u00e1s se entiende como un ataque a su fe. As\u00ed que, cuando hoy hablemos del escudo de la fe, d\u00e9monos cuenta de que nuestra fe es el objetivo del ataque. Sin embargo, curiosamente, Pablo dice que nuestra fe tambi\u00e9n es un escudo contra estos ataques. Cualquier contradicci\u00f3n aparente se aclarar\u00e1 ahora que pasemos a nuestro segundo punto para considerar la fe como escudo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, el vers\u00edculo 16 dice: \u00abToma el escudo de la fe, con el que puedes apagar todos los dardos de fuego del maligno\u00bb. Me encanta la imagen que hay aqu\u00ed. La palabra griega aqu\u00ed para escudo nos dice bastante. No es la palabra griega para el escudo peque\u00f1o, a menudo circular. Esta palabra griega para escudo es thureous, que viene de la ra\u00edz griega thura, que significa puerta. Esto se debe a que esta palabra describe un escudo casi tan grande como una puerta. Normalmente es un gran escudo rectangular que, si te agachas detr\u00e1s de \u00e9l, puede proteger todo tu cuerpo. Aprovechemos la analog\u00eda. Nuestra fe no es un escudo peque\u00f1o. Es una defensa significativa para proteger toda nuestra alma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco nos perdamos que el vers\u00edculo 16 dice que este escudo de fe apagar\u00e1 los dardos llameantes del enemigo. Es un pensamiento maravilloso. Cuando alguien te lanza un proyectil en llamas, aunque tu escudo lo detenga, normalmente no lo apaga. Podr\u00edas conseguir bloquear el proyectil solo para descubrir que las llamas siguen causando da\u00f1os graves. Y si tu escudo se incendia, tendr\u00e1s que dejarlo caer, dej\u00e1ndote vulnerable. Los ataques de Satan\u00e1s son ciertamente poderosos y peligrosos. Sin embargo, la analog\u00eda aqu\u00ed es que el escudo de la fe no solo bloquea las flechas de Satan\u00e1s, sino que incluso las apaga, anulando su amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces definamos la fe y hablemos un poco m\u00e1s sobre su poder. En resumen, podr\u00edamos definir la fe como una confianza del creyente en Dios en Cristo Jes\u00fas. Si recuerdas de la clase de los miembros, decimos que esta fe salvadora tiene tres elementos clave: conocimiento, asentimiento y confianza. Primero, la fe debe tener conocimiento de en qu\u00e9 cree. Por ejemplo, no puedes creer en el evangelio si no sabes cu\u00e1l es la buena noticia. Segundo, la fe debe asentir en lo que se cree, sostener que lo que cree es realmente cierto. No basta con poder expresar cu\u00e1l es el mensaje del evangelio, necesitas creer que el mensaje es realmente cierto. Tercero, la fe debe confiar en lo que cree. Sin confianza, los beneficios de la fe no pueden disfrutarse. Si crees que tu pasta de dientes evitar\u00e1 que tengas caries, esa fe no te servir\u00e1 de nada a menos que abras el tubo y te cepilles con ella. Tienes que confiar realmente a tus dientes en la pasta de dientes. Del mismo modo, la vida cristiana es una de esa fe. Creemos y confiamos toda nuestra vida al \u00fanico Dios verdadero a trav\u00e9s del evangelio de su Hijo, nuestro Se\u00f1or y Salvador, Jesucristo. Hasta que confiemos nuestras vidas a Jes\u00fas, nuestra alma nunca podr\u00e1 experimentar el descanso, la alegr\u00eda y la confianza de ser salvos y estar seguros de la vida eterna. Hasta que confiemos en la fe en Jes\u00fas, no conoceremos la maravillosa paz que viene con una relaci\u00f3n restaurada con Dios. Esta fe, esa verdadera fe salvadora, conoce, asiente y conf\u00eda. Esa fe es un escudo contra los muchos ataques de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, si me detengo ah\u00ed, ser\u00eda f\u00e1cil malinterpretar c\u00f3mo la fe es un escudo as\u00ed. No es, en \u00faltima instancia, un escudo porque nosotros personalmente creamos. Es un escudo por lo que tenemos fe. Es el objeto de nuestra fe el que en realidad es nuestro escudo. Necesito enfatizar esto porque demasiadas veces la gente asume lo contrario. Mi ejemplo cl\u00e1sico de esto es la canci\u00f3n &#8220;When you Believe\u201d\u201dCuando tu crees\u201d de Whitney Houston y Mariah Carey. Su l\u00ednea principal dice: &#8220;Puede haber milagros cuando crees.&#8221; Te deja con la impresi\u00f3n de que es tu fe misma es la que hace el milagro, en lugar del objeto de la fe. Eso o bien convierte la fe en s\u00ed misma en una virtud, lo cual no es correcto, o convierte al objeto de la fe en ti mismo, que simplemente crees lo suficiente en ti mismo, y entonces puedes hacer un milagro. Sin embargo, cualquiera de esas visiones de la fe ser\u00eda fatalmente err\u00f3nea. La fe sin objeto no es una virtud. Si creo que puedo volar, por mucho que bata mis brazos no me salvar\u00e1 si salto de un acantilado, aunque realmente, realmente, realmente crea que puedo volar. En cambio, aprender\u00e9 que la fe sin un objeto no vale nada. Del mismo modo, si pones fe en ti mismo por cosas que no puedes lograr, de nuevo como volar, entonces eso tambi\u00e9n est\u00e1 fuera de lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, es esencial que pongamos nuestra fe en el objeto correcto. Pasemos entonces a nuestro tercer punto y consideremos a Cristo y nuestra fe. Primero, quiero que consideremos c\u00f3mo Jes\u00fas es el objeto de nuestra fe. Hebreos 12:2, hablando de la fe, dice: &#8220;mirando a Jes\u00fas.&#8221; Nuestra fe mira a Jes\u00fas como su objetivo. Por supuesto, decir que Jes\u00fas es el objeto de nuestra fe es decir que Dios es el objeto de nuestra fe. Vemos repetidas afirmaciones en el Antiguo Testamento sobre c\u00f3mo Dios debe ser el escudo de su pueblo. Por ejemplo, en G\u00e9nesis 15, Dios le dijo a Abram: &#8220;No temas, Abram, yo soy tu escudo.&#8221; O en el Salmo 33:20, el salmo dice: &#8220;Nuestra alma espera al SE\u00d1OR; \u00c9l es nuestra ayuda y escudo.&#8221; Podr\u00eda continuar. Claramente, Dios es el escudo de su pueblo. Sin embargo, para que Dios sea tal escudo, debemos tener una relaci\u00f3n correcta con \u00c9l. Si estamos en desacuerdo con Dios, \u00c9l no es nuestra ayuda ni ser\u00e1 nuestro refugio. En cambio, ser\u00e1 nuestro enemigo y vendr\u00e1 contra nosotros como el guerrero divino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, Dios, en su gran amor, envi\u00f3 a su hijo unig\u00e9nito, Jesucristo, a este mundo para salvarnos de nuestros pecados y reconciliarnos con \u00c9l. Jes\u00fas cumpli\u00f3 nuestra salvaci\u00f3n de forma definitiva en su vida, muerte y resurrecci\u00f3n. Ofrece esta salvaci\u00f3n libremente como un don. Sin embargo, Dios orden\u00f3 a la fe como instrumento para recibir esa salvaci\u00f3n. Cree en Jes\u00fas y s\u00e9 salvo. Ten fe en Cristo y reconciliaos con Dios. No conf\u00edes en ti mismo, sino en la justicia de Cristo y l\u00edbrate de Satan\u00e1s, del pecado y de la muerte. Por eso la fe es una defensa contra Satan\u00e1s. No es por el poder de tu fe en s\u00ed. Est\u00e1 en la fuerza que se encuentra en quien pones tu fe. Jes\u00fas es el objeto de nuestra fe y es digno de ella y poderoso para salvar. Satan\u00e1s quiere que nos alejemos de la fe en Jes\u00fas. Pero, en cambio, que en la fe nos aferremos a\u00fan m\u00e1s firmemente a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un segundo aspecto de Cristo y de nuestra fe es considerar c\u00f3mo Jes\u00fas mismo port\u00f3 victoriosamente este escudo de fe en su propio ministerio terrenal. Mientras hemos estado avanzando con estas piezas de armadura espiritual, he querido que consideremos c\u00f3mo Jes\u00fas, como Mes\u00edas encarnado, tom\u00f3 cada pieza de armadura espiritual. Podemos verlo tambi\u00e9n con el escudo de la fe. Jes\u00fas confi\u00f3 en el Padre y su plan para la vida y el ministerio de Jes\u00fas. Hebreos 2:13 describe a Jes\u00fas diciendo: &#8220;Confiar\u00e9 en \u00c9l&#8221;, refiri\u00e9ndose a Dios. Eso es fe. De igual manera, mencion\u00e9 antes Hebreos 12:2, que dice el vers\u00edculo completo: &#8220;Mirando a Jes\u00fas, fundador y perfeccionador de nuestra fe, que por la alegr\u00eda que se le puso ante \u00c9l soport\u00f3 la cruz, despreciando la verg\u00fcenza, y est\u00e1 sentado a la derecha del trono de Dios.&#8221;A pesar del sufrimiento que conllevaba, Jes\u00fas vivi\u00f3 perfectamente una vida de fe y confianza en su Padre mientras estuvo aqu\u00ed en la tierra. Cuando Hebreos 12:2 dice que fue por la alegr\u00eda que se le puso ante \u00c9l que soport\u00f3 la cruz, eso significa que crey\u00f3 en Dios que la alegr\u00eda y la exaltaci\u00f3n seguir\u00edan a su sufrimiento y humildad. Confi\u00f3 en su Padre y crey\u00f3 en sus promesas. Aunque Hebreos hace referencia a la fe de Jes\u00fas especialmente en la cruz, tambi\u00e9n podemos pensar en ella al inicio de su ministerio. Cuando Jes\u00fas estaba en el desierto, Satan\u00e1s le atac\u00f3 con m\u00faltiples dardos de fuego. Sin embargo, Jes\u00fas, firme en la fe, cit\u00f3 las Escrituras en respuesta. Eso mostr\u00f3 su fe en Dios y sirvi\u00f3 como un gran escudo de defensa contra Satan\u00e1s. As\u00ed que, en toda la vida terrenal de Jes\u00fas, ejerci\u00f3 una fe perfecta. Esto no solo quiere decir que Jes\u00fas es nuestro ejemplo de fe, sino que es nuestro campe\u00f3n que tom\u00f3 este escudo de fe ante nosotros para mantenerse firme ante los ataques de Satan\u00e1s y completar su misi\u00f3n. As\u00ed que no solo Cristo es objeto de nuestra fe, sino que en nuestra uni\u00f3n con Cristo nos fortalece el mismo Cristo que confi\u00f3 perfectamente en el Padre y se mantuvo victorioso contra Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos lleva, entonces, a un tercer aspecto de Cristo y nuestra fe: Cristo es la fuente de nuestra fe. Como ya nos dijo Efesios 2, la fe misma es un don de Dios. Aunque la fe es algo que ejercemos personalmente como humanos, la Escritura nos dice que no podemos creer a menos que Dios haya comenzado primero una obra en nuestro coraz\u00f3n. Es cierto que atribuimos esa obra especialmente al Esp\u00edritu Santo. Pero en Juan 14-16, Jes\u00fas explica c\u00f3mo es \u00c9l quien env\u00eda el Esp\u00edritu Santo a este mundo para tales fines. Y as\u00ed, Jes\u00fas es el autor de la fe en nosotros por el Esp\u00edritu Santo y luego nos hace crecer en esa fe hasta que la perfecciona o la termina al final. Recuerda que la Biblia describe la obra del Esp\u00edritu en nosotros como formando a Cristo en nosotros, conform\u00e1ndonos a la imagen de Cristo (G\u00e1latas 4:19 y Romanos 8:29). Acabamos de decir que Cristo mismo tom\u00f3 perfectamente el escudo de la fe en esta guerra espiritual. El Esp\u00edritu Santo entonces trabaja para formar en nosotros esa fe, una fe creciente y similar a la de Cristo. Aprendemos a confiar en nuestro Padre celestial tal y como Jes\u00fas mismo hizo perfectamente en su humanidad como nuestro Redentor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que Jes\u00fas tambi\u00e9n sea la fuente de nuestra fe es adecuado de aplicarse. Sabemos que nuestra fe puede ser d\u00e9bil a veces. Pero podemos llevar nuestras debilidades a Jes\u00fas para pedir ayuda. Recuerda a aquel padre que le pidi\u00f3 a Jes\u00fas que sanara a su hijo, pero expres\u00f3 dudas cuando se lo pidi\u00f3. Cuando Jes\u00fas enfrent\u00f3 su fe, respondi\u00f3: &#8220;Creo, ay\u00fadame en mi incredulidad.&#8221; Si luchas con la duda, ora a Jes\u00fas para que aumente tu fe. Del mismo modo, recuerda que mencion\u00e9 que Jes\u00fas or\u00f3 por Pedro para que su fe no fallara. Bueno, ahora Jes\u00fas intercede por nosotros ante el Padre. Nos consolamos en saber que Jes\u00fas intercede continuamente por nosotros y pedimos que fortalezca y preserve nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iglesia Presbiteriana de la Trinidad, espero que te hayas animado a pensar en c\u00f3mo puedes tomar el escudo de la fe de tal manera que seas fuertes en el Se\u00f1or y en la fuerza de su poder. Que la fe que Cristo ejerci\u00f3 se forme cada vez m\u00e1s en ustedes, de modo que conf\u00edes a\u00fan m\u00e1s en el Se\u00f1or cada vez que Satan\u00e1s les lance sus ataques fieros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ejemplo, considera algunas circunstancias como ejemplo y c\u00f3mo podr\u00edas tomar ese escudo de la fe. Si Satan\u00e1s miente y dice que Dios no te ama, responde diciendo que Jes\u00fas es la prueba de que Dios me ama. Si Satan\u00e1s te tienta a alg\u00fan pecado, responde diciendo que Jes\u00fas y sus mandamientos no son una carga, sino hermosos. Si Satan\u00e1s te acusa diciendo que tus pecados son demasiado grandes, responde diciendo: &#8220;La sangre de Jes\u00fas&#8230; nos limpia de todo pecado&#8221; (1 Juan 1:7). Si Satan\u00e1s te trae persecuci\u00f3n o tribulaci\u00f3n, intentando hacerte sentir derrotado, responde diciendo que &#8220;Somos m\u00e1s que conquistadores por medio de Cristo que nos am\u00f3&#8221;, que ni siquiera la muerte puede separarnos del amor de Cristo. Si Satan\u00e1s intenta provocar una ira injusta en tu coraz\u00f3n contra alguien, responde mirando cu\u00e1nta misericordia y bondad te ha mostrado Jes\u00fas. Si Satan\u00e1s quisiera a\u00f1adir penas por todos los desaf\u00edos de la vida, intentando hacerte dudar de la bondad de Dios hacia ti, responde recordando que Romanos 8:28 sigue vigente. Si Satan\u00e1s te viera tomar el escudo de la fe e intentara decir que tu fe no es muy fuerte, que recuerdes que el objeto de la fe es Jes\u00fas y la fuente de la fe es Jes\u00fas. Mira a Jes\u00fas con una mirada de fe. As\u00ed que, cualesquiera que sean las circunstancias, sea cual sea la forma en que Satan\u00e1s intente atacarte, que nuestra fe sea fuerte porque nuestra fe est\u00e1 en Jes\u00fas, no en nuestra fuerza y poder. Que Jes\u00fas sea el autor de nuestra fe y perfeccione nuestra fe. Que Jes\u00fas nos mantenga fuertes en la fe hasta el d\u00eda en que regrese.   <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Copyright \u00a9 2026 Rev. W. Reid Hankins, M.Div.<br>Todos los derechos reservados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n predicado en Efesios 6:16 por el Reverendo W. Reid Hankins durante el servicio de adoraci\u00f3n en la Iglesia Presbiteriana de la Trinidad en 20\/09\/26 en Petaluma, CA.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"categories":[2181,2110],"tags":[],"class_list":["post-13629","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-efesios","category-sin-categorizar"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Escudo de la Fe<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Escudo de la Fe\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Serm\u00f3n predicado en Efesios 6:16 por el Reverendo W. Reid Hankins durante el servicio de adoraci\u00f3n en la Iglesia Presbiteriana de la Trinidad en 20\/09\/26 en Petaluma, CA.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/trinityopcnorthbay\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-09-19T01:38:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-09-19T01:38:40+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Ken Petersen\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@trinitynorthbay\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@trinitynorthbay\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ken Petersen\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Ken Petersen\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a12f06ebae9fc90aefba9e5b33886a7f\"},\"headline\":\"Escudo de la Fe\",\"datePublished\":\"2026-09-19T01:38:37+00:00\",\"dateModified\":\"2026-09-19T01:38:40+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/\"},\"wordCount\":3239,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Efesios\",\"Sin categorizar\"],\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/\",\"name\":\"Escudo de la Fe\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2026-09-19T01:38:37+00:00\",\"dateModified\":\"2026-09-19T01:38:40+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es-ES\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/2026\\\/09\\\/18\\\/escudo-de-la-fe\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Escudo de la Fe\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/\",\"name\":\"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin\",\"description\":\"Nuestros sermones buscan exponer la Escritura, predicar a Cristo y la cruz, y comprender el impacto y la demanda de la Palabra en nuestra vida.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es-ES\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/52dfcec1c0.nxcli.io\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/08\\\/trinity-presbyterian-church-novato-logo1.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/52dfcec1c0.nxcli.io\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/08\\\/trinity-presbyterian-church-novato-logo1.png\",\"width\":600,\"height\":167,\"caption\":\"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/trinityopcnorthbay\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/trinitynorthbay\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a12f06ebae9fc90aefba9e5b33886a7f\",\"name\":\"Ken Petersen\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/6af565fbc40b83a264b48d96395b392c729934ec89f209eef91b292a9d896384?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/6af565fbc40b83a264b48d96395b392c729934ec89f209eef91b292a9d896384?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/6af565fbc40b83a264b48d96395b392c729934ec89f209eef91b292a9d896384?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Ken Petersen\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.trinitynorthbay.org\\\/es\\\/author\\\/kpetersen\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Escudo de la Fe","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Escudo de la Fe","og_description":"Serm\u00f3n predicado en Efesios 6:16 por el Reverendo W. Reid Hankins durante el servicio de adoraci\u00f3n en la Iglesia Presbiteriana de la Trinidad en 20\/09\/26 en Petaluma, CA.","og_url":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/","og_site_name":"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/trinityopcnorthbay","article_published_time":"2026-09-19T01:38:37+00:00","article_modified_time":"2026-09-19T01:38:40+00:00","author":"Ken Petersen","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@trinitynorthbay","twitter_site":"@trinitynorthbay","twitter_misc":{"Escrito por":"Ken Petersen","Tiempo de lectura":"14 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/"},"author":{"name":"Ken Petersen","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#\/schema\/person\/a12f06ebae9fc90aefba9e5b33886a7f"},"headline":"Escudo de la Fe","datePublished":"2026-09-19T01:38:37+00:00","dateModified":"2026-09-19T01:38:40+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/"},"wordCount":3239,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#organization"},"articleSection":["Efesios","Sin categorizar"],"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/","url":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/","name":"Escudo de la Fe","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#website"},"datePublished":"2026-09-19T01:38:37+00:00","dateModified":"2026-09-19T01:38:40+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es-ES","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/2026\/09\/18\/escudo-de-la-fe\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Escudo de la Fe"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#website","url":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/","name":"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin","description":"Nuestros sermones buscan exponer la Escritura, predicar a Cristo y la cruz, y comprender el impacto y la demanda de la Palabra en nuestra vida.","publisher":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es-ES"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#organization","name":"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin","url":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/52dfcec1c0.nxcli.io\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/trinity-presbyterian-church-novato-logo1.png","contentUrl":"https:\/\/52dfcec1c0.nxcli.io\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/trinity-presbyterian-church-novato-logo1.png","width":600,"height":167,"caption":"Iglesia Presbiteriana de la Trinidad (IPO) en Novato, Condado de Marin"},"image":{"@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/trinityopcnorthbay","https:\/\/x.com\/trinitynorthbay"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/#\/schema\/person\/a12f06ebae9fc90aefba9e5b33886a7f","name":"Ken Petersen","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es-ES","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6af565fbc40b83a264b48d96395b392c729934ec89f209eef91b292a9d896384?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6af565fbc40b83a264b48d96395b392c729934ec89f209eef91b292a9d896384?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6af565fbc40b83a264b48d96395b392c729934ec89f209eef91b292a9d896384?s=96&d=mm&r=g","caption":"Ken Petersen"},"url":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/author\/kpetersen\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13629"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13629\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13630,"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13629\/revisions\/13630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.trinitynorthbay.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}